Ganímedes, la luna más grande de Júpiter, destaca por sus dimensiones planetarias y un intrigante océano oculto bajo su superficie helada. Sorprendentemente, es más grande que el planeta Mercurio y alberga más agua que todos los océanos terrestres combinados. Lo que la hace aún más excepcional es la generación de su propio campo magnético, una característica única entre las lunas. Los científicos han descubierto que su interior está compuesto por capas, incluyendo un núcleo de hierro y un manto rocoso. Estas características convierten a Ganímedes en un cuerpo celeste extraordinario, casi planetario, que desafía nuestra comprensión de las lunas. Su estudio proporciona valiosas pistas sobre la formación y evolución de los sistemas planetarios.