Altos funcionarios del gobierno y de la oposición en Bangladesh han criticado públicamente la utilización comercial de la memoria relacionada con Julio. El Ministro del Interior, Salahuddin Ahmed, advirtió a las organizaciones políticas basadas en la "conciencia de Julio" que no pueden mantener su actividad política únicamente vendiendo esa memoria. Exhortó a aquellos que aspiran a cargos públicos, como diputados, ministros o asesores, a ir más allá de la retórica. El debate surge tras acusaciones de que algunos grupos políticos están explotando el sentimiento nacionalista para obtener beneficios. La discusión tuvo lugar en un evento organizado por el Consejo de Derechos Humanos en la capital. Este pronunciamiento genera tensión en el panorama político bangladesí con respecto al uso de simbolismo histórico.