La histórica finca en Bel-Air, que alguna vez perteneció a Judy Garland, ha sido vendida por 11.1 millones de dólares, ligeramente por debajo de su precio de lista de 11.495 millones de dólares. Construida en 1938 por el renombrado arquitecto Wallace Neff, esta casa de estilo tradicional cuenta con cinco dormitorios y siete baños, rodeada de un exuberante paisaje. La propiedad evoca los tiempos dorados de Hollywood y su conexión con el ascenso de Garland sigue fascinando a los compradores. La casa, con su rica historia, ha atraído a aquellos interesados en poseer un pedazo del legado cinematográfico. Aunque el precio final fue menor al esperado, la venta subraya el valor y el atractivo perdurable de las propiedades icónicas en Bel-Air. La finca representa un vínculo tangible con una era dorada de la industria del entretenimiento.