Una jueza federal ha bloqueado indefinidamente un fondo creado por la administración Trump destinado a la "lucha contra el armamento". La decisión se basa en la falta de confirmación juramentada por parte del Departamento de Justicia de que el fondo ha sido efectivamente desmantelado. El gobierno de Trump había destinado recursos a este fondo, promocionándolo como una herramienta para abordar la violencia armada. La jueza exige una declaración bajo juramento que certifique la disolución del fondo antes de permitir su uso o transferencia. Esta medida surge en el contexto de una disputa legal más amplia sobre el acceso a información relacionada con las políticas de armas del gobierno anterior. La administración actual se encuentra ahora bajo presión para proporcionar la documentación requerida y resolver la situación legal. La falta de transparencia en el manejo de estos fondos ha sido el principal motivo de la intervención judicial.