El periodista togolés Souley Onohiolo, del diario Le Messager, finalmente decidió rasurarse la barba el 3 de julio de 2026. Esta acción simbólica pone fin a una espera de ocho meses, iniciada como protesta por la lentitud en la formación de un nuevo gobierno en Togo. Onohiolo había prometido no afeitarse hasta que se conformara un gabinete. El evento tuvo lugar en el Instituto de [...]. Su gesto, ampliamente difundido, se convirtió en un símbolo de la frustración de la prensa y la ciudadanía con la inestabilidad política. La rasurada marca un punto de inflexión, aunque no necesariamente indica una solución inmediata a los desafíos políticos del país. La acción del periodista ha generado debate sobre el papel de la prensa en la rendición de cuentas del gobierno.