Una periodista del tabloide sueco Aftonbladet logró acceder sin ser detectada a la residencia del Primer Ministro sueco, Ulf Kristersson, y su esposa, Birgitta Ed. Lisa Röstlund consiguió la entrada seis días después de enviar un correo electrónico bajo un pseudónimo y una fotografía alterada con inteligencia artificial. La publicación alemana Süddeutsche Zeitung informa que la periodista simplemente saludó al personal de seguridad al llegar. El experimento revela posibles fallos en la seguridad de la residencia oficial. No se ofrecieron detalles sobre cómo la periodista logró evitar los protocolos de seguridad establecidos. El incidente plantea interrogantes sobre la vulnerabilidad de las residencias de altos funcionarios europeos. Las autoridades suecas no han emitido aún una declaración oficial al respecto.