El periodista Milan Radonjić calificó como un grave incidente de seguridad el ataque contra Veran Matić, alertando sobre el peligro para la prensa en Serbia. Este ataque ocurre en un contexto de preocupación por la seguridad de los periodistas, especialmente tras el asesinato sin resolver en Senjak. Radonjić anunció la producción de un documental sobre la investigación de este asesinato, buscando arrojar luz sobre las circunstancias y posibles responsables. La agresión a Matić se considera un indicativo de un clima hostil hacia los medios y la libertad de expresión. Las autoridades han iniciado investigaciones sobre ambos casos, aunque aún no se han presentado resultados concluyentes. La comunidad periodística serbia ha expresado su inquietud y exige mayor protección y transparencia en las investigaciones.
