Jordania ha expresado su preocupación por la posibilidad de una yihad global, dada la creciente tensión en torno a un lugar sagrado. La situación actual, que ha generado divisiones durante décadas, podría escalar si Israel toma el control del lugar en cuestión. Este aviso subraya la delicadeza de la situación y el peligro de una reacción violenta a nivel internacional. Las autoridades jordanas temen que cualquier cambio en el statu quo pueda ser interpretado como una provocación. La advertencia se produce desde Estambul, reflejando una creciente inquietud regional. La comunidad internacional observa atentamente la evolución de los acontecimientos, buscando evitar una escalada del conflicto.