Jordania ha ejecutado a seis personas condenadas por cargos relacionados con terrorismo. Las ejecuciones se llevaron a cabo tras ser hallados culpables del asesinato de miembros de las fuerzas de seguridad jordanas, incluyendo soldados y policías. Las víctimas murieron en ataques dirigidos contra el Reino Hachemita. Las sentencias se aplicaron después de un proceso judicial que determinó la culpabilidad de los individuos en los crímenes cometidos. Esta es una medida contundente por parte de las autoridades jordanas en su lucha contra el terrorismo. Las ejecuciones representan una respuesta a la amenaza que representan los grupos extremistas en la región. No se han proporcionado detalles adicionales sobre las identidades de los ejecutados ni la naturaleza específica de los ataques en los que estuvieron involucrados.