Un análisis de casos afectados por el fallo *R. v. Jordan* revela que los retrasos en la entrega de pruebas a la defensa son un factor clave en la acumulación de demoras judiciales. El fallo Jordan, que busca agilizar los procesos, se ve comprometido por esta falta de diligencia en la revelación de evidencia. La demora en proporcionar la información necesaria impide que los acusados preparen una defensa efectiva dentro de los plazos establecidos. Esta situación genera incertidumbre y prolonga la duración de los juicios, afectando tanto a los acusados como al sistema judicial. Expertos señalan que la gestión eficiente de la evidencia es crucial para cumplir con los estándares de tiempo establecidos por el fallo Jordan. La falta de recursos y la complejidad de algunos casos también contribuyen a estos retrasos, pero la entrega oportuna de pruebas es fundamental. Se insta a una mejora en los protocolos para garantizar un proceso justo y eficiente.