La Auditoría General de Sudáfrica ha revelado un deterioro en la gobernanza de Johannesburgo y otras ciudades metropolitanas del país. Ningún municipio metropolitano logró obtener una auditoría limpia, evidenciando serias deficiencias en la gestión financiera y administrativa. Este resultado agrava las preocupaciones existentes sobre la capacidad de estas entidades para administrar eficazmente los recursos públicos. El informe de la Auditoría General señala problemas persistentes con el control interno, la rendición de cuentas y el cumplimiento de las regulaciones. La situación en Johannesburgo es particularmente preocupante, según el organismo auditor. Se insta a las autoridades locales a tomar medidas correctivas urgentes para mejorar la transparencia y la eficiencia en el uso de los fondos públicos y restaurar la confianza ciudadana. La falta de auditorías limpias sugiere una necesidad crítica de reformas estructurales en la gobernanza metropolitana.