El jinete Tommy Berry y el entrenador inhabilitado John O’Shea negaron haber infringido las normas durante una investigación de los reguladores hípicos. La investigación se centra en posibles violaciones de la suspensión impuesta a O’Shea. Tanto Berry como O’Shea testificaron que las llamadas realizadas durante el período de inhabilitación eran únicamente para verificar el bienestar de los caballos y del personal. No admitieron haber discutido estrategias de carrera o haber influido en las decisiones de entrenamiento. Los reguladores continúan analizando las pruebas presentadas y determinarán si se produjeron infracciones. La investigación busca asegurar la integridad de las carreras de caballos y el cumplimiento de las regulaciones establecidas. Se espera una resolución en las próximas semanas.