Jingdezhen, China, ha sido reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, destacando su milenaria tradición en la producción de porcelana. La ciudad floreció durante siglos como el centro de fabricación de porcelana imperial, perfeccionando técnicas y estilos únicos. Este reconocimiento no solo abarca los sitios arqueológicos, como las antiguas hornos y minas, sino también las habilidades transmitidas de generación en generación. La UNESCO valora la completa cadena de suministro de la porcelana, desde la extracción de la materia prima hasta la producción, decoración y comercialización. La designación busca proteger este patrimonio cultural invaluable y promover el desarrollo sostenible de la región. Se espera que impulse el turismo cultural y apoye la preservación de la artesanía local. El sitio reconocido es un testimonio de la innovación y la importancia cultural de la porcelana china a lo largo de la historia.