La Patriarquía Ortodoxa Griega de Jerusalén denunció una operación israelí en Silwan, Jerusalén Este, el 15 de junio de 2026, calificándola de expropiación ilegal de terrenos pertenecientes a la Iglesia. Según la Patriarquía, las fuerzas israelíes obligaron a su representante a abandonar el lugar, confiscando sus pertenencias y destruyendo árboles. La propiedad fue posteriormente cercada con vallas y barreras. La Patriarquía condenó enérgicamente la acción, considerándola una violación de sus derechos de propiedad y un acto hostil. El incidente ha generado tensiones en la región y plantea interrogantes sobre el estatus de las propiedades eclesiásticas en Jerusalén Este. No se han emitido declaraciones oficiales por parte de las autoridades israelíes hasta el momento. La Patriarquía ha anunciado que explorará todas las vías legales para recuperar la posesión de la tierra.
