Un café en el centro de Jerusalén, conocido por desafiar las normas abriendo en Shabat, se ha convertido en el centro de una controversia inesperada. Cafe Basimta, popular entre clientes que buscan un espacio secular, ha generado protestas de grupos Haredi. La sorpresa llegó al revelarse que el café es administrado por “Jews for Jesus,” una organización misionera judía. Esta revelación ha provocado preocupación entre algunos clientes, quienes se sienten engañados o incómodos con la afiliación religiosa de los propietarios. El incidente destaca las tensiones existentes entre laicos y religiosos en Jerusalén. El café se percibía como un acto de rebeldía, pero ahora enfrenta críticas de ambos lados del espectro religioso. La situación plantea preguntas sobre la autenticidad y la confianza en los espacios públicos de la ciudad.