La ciudad de Jelgava, Letonia, experimentó el viernes una ola de calor sin precedentes. A las 3 de la tarde, la estación meteorológica de Staļģene registró una temperatura de 31.8 grados Celsius. Esta cifra marcó un nuevo récord de calor para el último día de julio en la región. Las altas temperaturas superaron las marcas anteriores, confirmando un verano excepcionalmente caluroso. Este evento climático ha generado preocupación sobre los posibles efectos en la salud y el medio ambiente. Las autoridades locales recomiendan tomar precauciones para evitar golpes de calor y mantenerse hidratado. Se espera que las temperaturas sigan siendo elevadas en los próximos días.

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