El mercado de artículos de segunda mano japoneses está experimentando un auge en el extranjero, impulsado por la demanda de productos de calidad a precios accesibles. Un ejemplo de ello es la creciente popularidad de tiendas especializadas en Bangkok y otras ciudades asiáticas. Estos establecimientos ofrecen una amplia gama de productos, desde juguetes hasta tablas de surf, procedentes de Japón. El atractivo reside en la reputación de durabilidad y fiabilidad de los productos japoneses, así como en su precio competitivo en comparación con las alternativas nuevas. Este fenómeno refleja un cambio en los patrones de consumo, con una mayor aceptación de los bienes de segunda mano. El incremento de las ventas beneficia tanto a los consumidores como a las empresas exportadoras japonesas, generando nuevas oportunidades económicas.
