Japón ha dado un paso importante en la lucha contra la miopía infantil al incluir medidas preventivas en su Política Básica nacional. Esta es la primera vez que el gobierno aborda directamente este creciente problema de salud pública. La inclusión de este lenguaje representa un reconocimiento de la necesidad de proteger la visión de los niños. Si bien esta medida es un comienzo prometedor, los expertos advierten que se necesita más acción para abordar eficazmente la miopía en las generaciones futuras. Se espera que esta política impulse la implementación de programas de detección temprana y estrategias de prevención en escuelas y comunidades. La miopía infantil es una preocupación creciente a nivel mundial y la iniciativa japonesa podría servir de modelo para otros países.