La empresa japonesa JERA ha presentado una queja formal ante el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) por la limitada convocatoria a la licitación para la construcción de la planta térmica Moín IV, valorada en $340 millones. JERA argumenta que la invitación a solo dos compañías vulnera su derecho a competir en igualdad de condiciones. La compañía asiática considera que el proceso carece de transparencia y podría afectar la competitividad en la adjudicación del contrato. El ICE aún no ha respondido públicamente a las acusaciones de JERA. La planta Moín IV es un proyecto clave para el aumento de la capacidad energética de Costa Rica. Se espera que la nueva planta contribuya a diversificar la matriz energética del país y a garantizar el suministro eléctrico. La queja de JERA podría retrasar el proceso de licitación y generar controversia en torno al proyecto.