Una empresa emergente japonesa está probando una innovadora técnica de inyección de células musculares cardíacas derivadas de células iPS (células madre pluripotentes inducidas) directamente en el corazón a través de un catéter. El objetivo principal de este método es desarrollar un tratamiento mínimamente invasivo para enfermedades cardíacas, evitando la necesidad de cirugía a corazón abierto. La inyección se realiza mediante un catéter, lo que reduce significativamente el trauma para el paciente y potencialmente acelera la recuperación. Los investigadores esperan que estas células iPS se regeneren y reparen el tejido cardíaco dañado. Esta prueba representa un avance significativo en la medicina regenerativa y ofrece una nueva esperanza para pacientes con insuficiencia cardíaca y otras afecciones cardíacas. La empresa, con sede en Tokio, busca establecer un nuevo estándar en el tratamiento de enfermedades del corazón.