Una imagen viral en redes sociales japonesas está generando debate sobre los aficionados masculinos del país. La imagen satiriza el contraste entre su diligencia recogiendo basura en los estadios del Mundial de Qatar y su supuesta falta de compromiso con las tareas del hogar y el cuidado de los hijos. La publicación ha provocado críticas hacia los hombres japoneses, acusándolos de priorizar la imagen pública sobre las responsabilidades familiares. Si bien la afición japonesa ha sido elogiada por su comportamiento cívico durante el torneo, esta controversia pone de relieve las expectativas sociales en torno a los roles de género en Japón. El debate se centra en la percepción de que los hombres se esfuerzan más por mostrar una imagen positiva en el exterior que en contribuir activamente en el ámbito doméstico. La imagen ha generado una discusión más amplia sobre la distribución de las tareas en el hogar y la igualdad de género en la sociedad japonesa.