Los aficionados japoneses han demostrado una vez más su compromiso con la limpieza y el respeto por el entorno durante la Copa Mundial 2026. Tras el empate 2-2 entre Japón y los Países Bajos, los seguidores nipones se quedaron después del partido para recoger la basura en el estadio. Esta acción refleja una costumbre arraigada en la cultura japonesa de mantener limpios los espacios públicos, incluso en eventos masivos. La actitud ha sido ampliamente elogiada y compartida en redes sociales, destacando el ejemplo de civismo y responsabilidad. Este comportamiento no es nuevo, ya que los aficionados japoneses han repetido esta práctica en otros eventos deportivos internacionales. La iniciativa subraya el orgullo y el respeto que sienten por su país y su cultura.