El Emperador Naruhito y la Emperatriz Masako de Japón concluyeron una visita de estado de tres días en Ámsterdam con un emotivo acto en el Bloesempark. La pareja imperial visitó el monumento conmemorativo a las víctimas del terremoto y tsunami de 2011 en Japón. Ante una multitud y la atención de la prensa japonesa y neerlandesa, plantaron un nuevo cerezo, simbolizando esperanza y renovación. El evento fue recibido con aplausos y marcó el fin de su agenda oficial en los Países Bajos. La plantación del árbol tiene un significado especial como gesto de recuerdo y solidaridad. La visita real ha reforzado los lazos bilaterales entre Japón y los Países Bajos.