El Gobierno de Japón ha anunciado un incremento significativo en el costo de los visados para ingresar al país. A partir del 1 de julio, el precio del visado único pasará de 16 a 80 euros. Esta medida tiene como objetivo principal alinear los costos administrativos con los estándares de los demás países integrantes del G7. Las autoridades japonesas aseguran que este ajuste de precios no tendrá un impacto negativo inmediato en el turismo. La decisión busca optimizar la gestión de los permisos de entrada. El incremento representa un aumento del 400% en la tasa consular. Esta nueva estructura de costos entrará en vigor la próxima semana.