El Partido Liberal Democrático (PLD) de Japón está impulsando reformas para endurecer las regulaciones sobre la adquisición de tierras y la concesión de visas, particularmente dirigidas a inversores extranjeros. Estas medidas buscan abordar preocupaciones sobre seguridad nacional, especialmente en áreas estratégicas y cerca de instalaciones militares. Sin embargo, el PLD ha evitado modificar las leyes de nacionalidad, reconociendo los posibles conflictos con la legislación interna y los tratados internacionales. Los expertos legales han advertido que las restricciones basadas en la nacionalidad podrían ser problemáticas. Las nuevas regulaciones se centran en fortalecer los controles sobre la propiedad de tierras por parte de entidades extranjeras y en revisar los criterios para la emisión de visas a largo plazo. El gobierno japonés busca equilibrar la atracción de inversión extranjera con la protección de sus intereses de seguridad. Se espera que las reformas sean debatidas y aprobadas en el parlamento japonés en las próximas sesiones.