El Banco de Japón ha incrementado su tasa de interés de referencia hasta el 1%, nivel no visto en 31 años. Esta decisión marca un cambio significativo en la política monetaria japonesa, que ha mantenido tasas bajas durante mucho tiempo. La medida busca contrarrestar las presiones económicas derivadas de la situación geopolítica, específicamente la guerra en Irán, según reportes de la BBC. El aumento es de un cuarto de punto porcentual. Analistas sugieren que este movimiento podría indicar un fin a la era de tasas de interés negativas en Japón. Se espera que la medida impacte en el tipo de cambio del yen y en la inflación. La banca central japonesa busca equilibrar el control de la inflación con el apoyo al crecimiento económico.
