El gobierno japonés ha expresado su protesta formal ante China por la fijación de una plataforma de perforación móvil en aguas cercanas a la línea intermedia entre ambos países en el Mar de China Oriental. Tokio considera que esta acción podría estar relacionada con la exploración y desarrollo de recursos de gas natural. Las autoridades japonesas lamentan la realización unilateral de estas actividades, calificándola de inaceptable. El gobierno nipón ha solicitado explicaciones a China y ha instado al cese inmediato de las operaciones. Esta disputa se centra en la soberanía y los derechos de exploración en la zona, donde existen recursos energéticos disputados. La situación podría escalar las tensiones bilaterales ya existentes en la región. Japón mantiene su postura de que cualquier desarrollo de recursos debe realizarse a través del diálogo y la cooperación mutua.