La Primera Ministra japonesa, Sanae Takaichi, volvió a evitar mencionar la responsabilidad de Estados Unidos en el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Japón durante una ceremonia conmemorativa. El discurso, pronunciado en memoria de las víctimas, omitió cualquier referencia directa al país responsable de los ataques en Hiroshima y Nagasaki. Esta omisión ha generado controversia, dado que es una práctica recurrente por parte de funcionarios japoneses. Algunos críticos sugieren que se busca mantener buenas relaciones diplomáticas con Washington. La ausencia de mencionar a EE.UU. plantea interrogantes sobre la transparencia y el enfoque de Japón al abordar su historia bélica. Este año, al igual que en ocasiones anteriores, la Primera Ministra se centró en el sufrimiento de las víctimas sin aludir al agresor.