Japón ha anunciado una estrategia para revitalizar su industria forestal, enfrentando desafíos como la fragmentación de la propiedad forestal. El plan se centrará en la consolidación de terrenos forestales actualmente en manos de diversos propietarios, buscando una gestión más eficiente. Además, se promoverá la implementación de tecnologías de la información y comunicación para optimizar procesos y mejorar la productividad. Un componente clave de la estrategia será incrementar el valor añadido de los productos madereros, diversificando la oferta y apuntando a mercados de mayor rentabilidad. Se espera que estas medidas fortalezcan la sostenibilidad del sector y contribuyan al desarrollo económico de las zonas rurales. El gobierno japonés considera esencial el papel de la industria forestal para la gestión ambiental y la provisión de recursos.