Japón aumentará significativamente las tarifas de visado para visitantes extranjeros a partir del 1 de julio, elevándolas en cinco veces su valor actual. Esta es la primera revisión de las tasas de visado en casi cincuenta años. El incremento responde a factores como la inflación, las fluctuaciones en las tasas de cambio y el aumento de los costos administrativos. La tarifa de un visado de entrada única pasará de 3.000 yenes a 15.000 yenes. La medida busca ajustar los costos asociados con el procesamiento de visados a la realidad económica actual. Las autoridades japonesas no han detallado si esta modificación afectará a otros tipos de visado. El cambio impactará directamente en el costo de viajar a Japón para turistas de diversos países.
