Japón se enfrenta a las consecuencias de las tormentas Mekkhala e Higos, que azotaron el país con intensas precipitaciones el sábado. Los fuertes aguaceros provocaron deslizamientos de tierra en varias regiones, resultando en heridos y la activación de órdenes de evacuación para proteger a la población. Imágenes impactantes muestran viviendas siendo arrastradas por los deslizamientos. Las autoridades han instado a los residentes a tomar precauciones extremas y seguir las indicaciones de seguridad. Se están llevando a cabo operaciones de rescate y evaluación de daños en las zonas afectadas. Las tormentas han interrumpido el transporte y la vida cotidiana en diversas localidades japonesas. Se espera que las condiciones climáticas adversas persistan en las próximas horas.