La selección japonesa, conocida como "Samurai Blue", derrotó a Túnez en un partido celebrado en el Estadio de Monterrey. Tras el encuentro, los aficionados japoneses realizaron una limpieza exhaustiva de las gradas y áreas circundantes del estadio, sorprendiendo a los presentes. Esta acción, denominada "gomi hiroi" en Japón, es una práctica cultural arraigada que enfatiza la responsabilidad colectiva y el respeto por los espacios públicos. La iniciativa ha generado admiración y elogios en redes sociales y medios de comunicación internacionales. Este gesto refleja los valores de disciplina y cuidado del entorno propios de la sociedad japonesa. La victoria deportiva, combinada con este acto de limpieza, ha reforzado la imagen positiva de Japón a nivel global. El equipo japonés continúa su participación en el torneo con un impulso moral significativo.