El entrenador de Japón, Hajime Moriyasu, expresó su orgullo por el comportamiento de los aficionados japoneses durante el Mundial, quienes han ganado reconocimiento internacional por mantener limpios los estadios tras los partidos. Moriyasu destacó la imagen positiva que proyecta esta costumbre, pero añadió una importante salvedad. El técnico enfatizó que la limpieza realizada por los aficionados no debe poner en riesgo los puestos de trabajo del personal de limpieza contratado para los eventos. Esta declaración surge tras la viralización de imágenes que mostraban a los seguidores japoneses recogiendo basura en los estadios de Qatar. El gesto ha sido ampliamente elogiado, pero también ha generado debate sobre el impacto en los trabajadores locales. Moriyasu busca equilibrar el orgullo nacional con la responsabilidad social.