Una reciente encuesta en Japón revela una percepción cautelosa sobre el futuro de las relaciones bilaterales con los Estados Unidos, incluso después de que termine un posible segundo mandato de Donald Trump. Si bien Japón considera a EE.UU. un socio necesario, existe poca confianza en que se convierta en un “mejor aliado” bajo tales circunstancias. La encuesta indica una falta de optimismo sobre un cambio positivo significativo en la dinámica de la alianza. La actitud refleja preocupaciones sobre la consistencia y fiabilidad de la política exterior estadounidense. A pesar de la necesidad estratégica de la alianza con EE.UU., el estudio destaca una desconfianza persistente en la posibilidad de una mejora sustancial en la cooperación. Esta percepción podría influir en la estrategia diplomática y de seguridad de Japón en los próximos años. Los resultados sugieren que Japón se prepara para una continuación de la incertidumbre en su relación con Washington.