Las autoridades japonesas han confirmado que el número de fallecidos tras el terremoto que azotó la isla de Kyushu ha aumentado a 17. El sismo ha dejado además a varias personas heridas y un número significativo de desaparecidos. Los equipos de rescate continúan trabajando para localizar a los que aún no han sido encontrados, enfrentando dificultades debido a los daños causados. La magnitud del terremoto provocó derrumbes y afectó la infraestructura de la zona. Se están evaluando los daños totales y se proporciona asistencia a los afectados. Las autoridades locales han instado a la población a mantenerse alerta y seguir las instrucciones de seguridad. La situación sigue siendo crítica mientras continúan las réplicas.