Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, Japón, causando una emergencia crítica. Al menos 13 personas han perdido la vida, y se estima que alrededor de 100 resultaron heridas. Las autoridades japonesas, lideradas por la primera ministra Sanae Takaichi, confirman que los equipos de rescate están trabajando contrarreloj para encontrar a las personas desaparecidas. La situación es considerada urgente, ya que el tiempo es fundamental para aumentar las posibilidades de supervivencia. Se están evaluando los daños a la infraestructura y se proporciona asistencia a los damnificados. La magnitud del desastre ha movilizado recursos a nivel nacional para apoyar los esfuerzos de recuperación.