Japón logró una contundente victoria por 4-0 frente a Túnez en el partido número 1.000 de la historia de los Mundiales. Las actuaciones de Kamada y Ueda fueron determinantes para asegurar este resultado emphatic. Gracias a este triunfo, la selección japonesa se coloca en una posición favorable para avanzar a la fase de eliminación directa. Por el contrario, Túnez queda fuera de la competición tras sufrir su segunda derrota consecutiva. El encuentro destacó por la superioridad técnica y táctica del equipo nipón. Este resultado marca el destino de ambos equipos en la fase de grupos. El encuentro cierra la participación tunecina en el torneo.