El gobierno japonés ha completado la evacuación de todos sus ciudadanos que se encontraban en el Golfo Pérsico, tras un periodo de aislamiento debido a la tensión en el Estrecho de Ormuz. La operación se llevó a cabo después de que buques con japoneses a bordo pudieran abandonar la zona, donde la navegación había sido restringida. La situación se derivó de bloqueos y restricciones de tránsito en el estratégico Estrecho de Ormuz. Tokio no ha especificado la naturaleza exacta de las amenazas que motivaron la evacuación, pero sí confirmó que se priorizó la seguridad de sus nacionales. La evacuación se realizó de forma coordinada con las autoridades locales y otras naciones. El gobierno japonés continúa monitoreando de cerca la situación en la región del Golfo Pérsico.
