La actriz Jane Seymour ha compartido detalles sobre una experiencia particularmente difícil durante el rodaje de “Vivir y dejar morir”, la película de James Bond que la catapultó a la fama. Seymour describió una escena específica como “el más puro horror”, sin entrar en detalles concretos sobre su naturaleza. Reveló que, en aquel momento, su contratación para el papel fue una sorpresa incluso para ella, dado su falta de experiencia en escenas de acción. La actriz insinuó que las razones para su selección fueron más allá de sus habilidades interpretativas. Esta confesión ofrece una nueva perspectiva sobre el detrás de cámaras de un clásico del cine de espías. Su relato resalta los desafíos y presiones a los que se enfrentan los actores en producciones de gran envergadura. Seymour, a pesar de la difícil experiencia, valora su participación en la saga Bond.