Un número significativo de Jaguar F-Pace permanecen sin vender en Estados Unidos por más de un año, convirtiéndose en inventario estancado. Estos vehículos son los últimos modelos propulsados por gasolina fabricados por la marca, y parecen enfrentar resistencia por parte de los compradores. La situación plantea interrogantes sobre la demanda de vehículos a gasolina en el mercado estadounidense ante el auge de los vehículos eléctricos. Se desconoce la razón exacta de la falta de interés, pero podría relacionarse con la transición hacia alternativas más ecológicas. Los concesionarios en EE. UU. se encuentran con dificultades para deshacerse de estos modelos específicos. Este fenómeno refleja un cambio en las preferencias de los consumidores y la estrategia de Jaguar hacia la electrificación.

English
Français
Español
हिन्दी
中文