Jacobabad, Pakistán, enfrenta olas de calor cada vez más intensas y frecuentes, superando los 51°C. Los residentes, como Shabana, luchan por sobrevivir con recursos limitados, incluyendo cortes de energía prolongados y acceso restringido a agua. La situación ha trascendido la mera incomodidad, convirtiéndose en una cuestión de supervivencia, afectando la salud y el bienestar de la población. Investigadores de Karachi Urban Lab-IBA y King’s College London documentan el impacto de estas condiciones extremas en asentamientos informales y áreas rurales. Los efectos prolongados del calor representan un peligro para la vida, independientemente de la condición física o hidratación. A pesar de la creciente amenaza, los riesgos específicos para la salud y las consecuencias sociales aún son poco comprendidos, generando preocupación sobre el futuro de la región. El Departamento Meteorológico de Pakistán ha emitido advertencias sobre las intensas olas de calor en Sindh, pero para Jacobabad, la realidad es una lucha constante contra temperaturas extremas.
