La demolición de un barrio entero en Koumassi, Costa de Marfil, ha generado una fuerte movilización política. Jacques Brou, presuntamente amparado en una autorización falsa, ordenó la demolición de aproximadamente 34 hectáreas del barrio Campement los días 3 y 4 de junio. Decenas de familias se han quedado sin hogar, sin medios de subsistencia y sin sus negocios. La fiscalía ha iniciado una investigación y ha ordenado la detención de Brou, pero la clase política exige una respuesta más amplia. El incidente ha provocado indignación y cuestionamientos sobre la legalidad de la demolición y la responsabilidad de las autoridades. Se busca esclarecer cómo se pudo llevar a cabo la demolición con una supuesta autorización irregular y determinar las consecuencias legales para los responsables.