Una paciente en Ciudad Ho Chi Minh se pregunta cómo evitar el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) en futuros ciclos de fecundación in vitro (FIV) tras haberlo experimentado previamente y requerido hospitalización. El SHO es una complicación potencial de la FIV, causada por la respuesta de los ovarios a las hormonas utilizadas para estimular la producción de óvulos. Existen diversas estrategias para mitigar el riesgo, incluyendo ajustes en la dosis de la medicación hormonal, el uso de antagonistas de la GnRH y la conversión a ciclo de transferencia de embriones congelados. La monitorización exhaustiva durante la estimulación ovárica es crucial para detectar signos tempranos de SHO. La decisión sobre el protocolo más adecuado debe tomarse de forma individualizada, considerando el historial médico de la paciente y su respuesta a tratamientos previos. Es fundamental consultar con un especialista en fertilidad para evaluar las opciones y minimizar el riesgo de recurrencia.
