Expertos en fertilidad en Australia están instando a las clínicas y especialistas a ser más cautelosos al ofrecer tratamientos complementarios a la fertilización in vitro (FIV). La preocupación radica en que la oferta de estos tratamientos puede interpretarse como una validación de su efectividad, a pesar de la limitada evidencia científica que los respalde. Si bien estos “add-ons” son comunes, la mayoría carecen de pruebas sólidas que demuestren su beneficio real para las tasas de éxito de la FIV. Los profesionales enfatizan la necesidad de una evaluación cuidadosa antes de ofrecerlos a los pacientes. Se busca evitar falsas esperanzas y gastos innecesarios para personas que buscan concebir. La recomendación principal es basar las prácticas en evidencia científica robusta y transparencia con los pacientes.