Italia, principal productor de arroz en Europa, enfrenta una creciente amenaza debido al cambio climático. La producción de arroz, una tradición centenaria en el país, se ve comprometida por las alteraciones climáticas. Las condiciones cambiantes ponen en riesgo los cultivos y, por ende, la continuidad de esta importante actividad agrícola. Expertos advierten sobre el impacto potencial en la calidad y cantidad de la cosecha de arroz italiana. La situación plantea interrogantes sobre el futuro del emblemático risotto y la sostenibilidad de la producción arrocera a largo plazo. Se están explorando medidas de adaptación para mitigar los efectos del calentamiento global en los campos de arroz italianos.