Las autoridades italianas han confiscado 8.000 millones de euros pertenecientes a un hombre fallecido en la región de Módena. El individuo no dejó testamento ni herederos directos, activando así el procedimiento de herencia vacante. El Tribunal de Módena aplicó el Código Civil para gestionar la situación, evitando el abandono de los bienes. La legislación italiana establece mecanismos para la administración de patrimonios sin beneficiarios designados. Los fondos y propiedades pasarán a ser gestionados por el Estado. Esta medida busca asegurar la conservación y el aprovechamiento de un importante patrimonio que, de otro modo, quedaría sin destino legal claro. El caso ha generado interés por la magnitud de la fortuna involucrada y la aplicación de la normativa sobre herencias vacantes.