Miles de personas se manifestaron en Roma, Italia, en marchas tanto a favor como en contra de la inmigración, lo que obligó a un importante despliegue policial para evitar enfrentamientos directos. La manifestación opositora a la inmigración, impulsada por la iniciativa de extrema derecha “remigración”, ha ganado terreno en las últimas semanas. Las autoridades italianas reforzaron la seguridad en la capital ante la posibilidad de disturbios. Los manifestantes pro-inmigración defendieron la inclusión y los derechos de los migrantes, mientras que los participantes en la marcha de extrema derecha abogaron por políticas más restrictivas. La tensión entre ambos grupos fue palpable durante toda la jornada. No se reportaron heridos graves, aunque hubo algunos incidentes menores. El aumento del apoyo a la iniciativa “remigración” preocupa a observadores y analistas políticos.