Italia ha manifestado su deseo de evitar una ruptura diplomática con Egipto después de que tres oficiales de seguridad egipcios fueran declarados culpables en rebeldía por el secuestro de Giulio Regeni en 2016, estudiante que falleció tras su rapto. El Ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, enfatizó que la condena se dirige a individuos específicos, no al país de Egipto en su conjunto. Esta declaración sugiere un intento de separar el veredicto de la relación general entre Italia y Egipto. Tajani parece mostrarse reacio a que el caso afecte negativamente a las relaciones bilaterales. La sentencia, aunque significativa, no implica una condena al gobierno egipcio. El objetivo de Italia parece ser mantener abiertos los canales de diálogo con El Cairo a pesar de la gravedad del caso Regeni. Se busca preservar la cooperación en otras áreas de interés mutuo.