La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, se reunió con el ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, para abordar el aumento de los precios de la gasolina. El encuentro se produce en un contexto de inquietud por la guerra en Irán y su posible impacto en los costes energéticos. El gobierno ya ha intervenido previamente reduciendo los impuestos especiales sobre los combustibles para tratar de contener los precios. Se anticipan más reuniones en los próximos días para analizar posibles medidas adicionales. Una de las hipótesis que se baraja es la implementación de impuestos especiales móviles, que se ajustarían en función de la evolución de los precios internacionales. El objetivo principal es proteger a los consumidores y mitigar los efectos de la inflación en el bolsillo de los ciudadanos.