La selección italiana logró una importante victoria 3-1 contra Turquía en un partido disputado en Bologna. A pesar de las dificultades, los goles de Scamacca, Calafiori y Pio Esposito aseguraron los tres puntos para los “azzurri”. El portero Donnarumma fue crucial al final del encuentro, realizando una parada decisiva. Esta victoria impulsa a Italia al segundo puesto en la clasificación del grupo, por detrás de Francia. El partido en Bologna demostró la capacidad de la Nazionale para superar la presión y obtener resultados positivos. La actuación de los jugadores italianos fue clave para conseguir este triunfo en la Nations League.